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¡Sálvese quien pueda! La IA generativa en el trabajo es una realidad, y podría impactar en empleos calificados

Por Fourwell
10 Jul, 2024

El alcance de la inteligencia artificial parece desafiar el paradigma de la transformación de los puestos laborales, las tareas más sofisticadas ya no están libres de disrupción y esto plantea nuevos retos en el desarrollo de la fuerza de trabajo. La IA generativa en las actividades laborales plantea cambios inauditos en la automatización laboral, a nivel mundial. Antes de la disrupción de Chat GPT, el mayor riesgo frente a los cambios tecnológicos era para los trabajos rutinarios, aquellos que no requieren de habilidades específicas. Pero las nuevas tecnologías muestran que también pueden impactar en las tareas más complejas, o las que requieren competencias más avanzadas.

 

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un review recientemente publicado, “las capacidades de la IA se extienden a funciones cognitivas, permitiéndole procesar grandes cantidades de datos, reconocer patrones y tomar decisiones. Como resultado, cambia los empleos altamente calificados, que se creían inmunes a la automatización debido a la complejidad y una dependencia de una profunda experiencia, y ahora se enfrentan a posibles interrupciones”.

 

De acuerdo con estimaciones del organismo, la inteligencia artificial puede transformar el 40% los puestos laborales a nivel global. Paradójicamente, las economías más avanzadas tienen las proporciones más altas de fuerza de trabajo más expuestas a transformaciones por la IA generativa. Como ejemplo masivo y cercano, podemos encontrar la huelga de actores y guionistas de Hollywood del 2023, que mostró la preocupación de la fuerza laboral creativa americana por el alcance que se puede tener con la tecnología en la creación de contenidos o productos. Una rama que desde antes de la aparición de la IA generativa se consideraba como una de las profesiones menos expuestas a la transformación digital, pero que demostró ser igualmente frágil.

 

La adopción de la inteligencia artificial cambió la suposición de muchos de que la tecnología sólo vendría a modificar y sustituir trabajos rutinarios o de menor calificación, pero el FMI apunta “que hay una transformación más amplia y profunda del mercado laboral que la de revoluciones tecnológicas anteriores”. El McKinsey Global Institute (MGI) coincide en un estudio que la IA generativa podría tener un impacto en los trabajadores del conocimiento, actividades que se veían poco expuestas en un contexto de automatización.

 

El MGI indica que la velocidad alcanzada en el desarrollo de IA aceleró el potencial de horas laborales que pueden automatizarse en algunas actividades económicas, por lo que estima que la mitad de las horas de trabajo podrían ser cubiertas por estas tecnologías, y esa expectativa se incrementó a un rango de entre 60 y 70 por ciento. Pero en medio del escenario de riesgos, el McKinsey Global Institute también señala la importancia de desarrollar una fuerza laboral que conviva y aproveche el potencial de la inteligencia artificial, y no que compita contra la tecnología.

 

El instituto encuentra otro ejemplo claro: en la ocupación de profesores de lengua y literatura inglesa de nivel superior, con actividades laborales de preparación de exámenes y evaluación de los estudiantes, la inteligencia artificial podría realizar las mismas actividades, pero “tal vez inicialmente para crear un primer borrador que sea editado por los maestros, y eventualmente con mucha menos necesidad de edición humana”.

 

Este nuevo panorama plantea nuevos retos para las personas ante un futuro del trabajo que tiene nuevas reglas, como lo es la importancia de habilidades blandas, como negociación y adaptabilidad para aumentar la eficacia. Francisco Briseño, socio líder de Workforce Transformation de PwC México, afirmó a El Economista que “aunque la IA ayuda a acelerar procesos o crear contenido, la decisión final siempre recae en el humano que la opera”. Así como las nuevas competencias en inteligencia artificial generativa, blockchain e internet de las cosas (IoT) -tecnologías que están redefiniendo roles como nunca antes- son importantes en el mercado laboral, las habilidades como el pensamiento crítico o la comprensión seguirán siendo demandadas en un entorno cada vez más digital.

 

Briseño también asegura que, entre las preocupaciones éticas más importantes ante el avance tecnológico, se encuentra la veracidad y la actualización de los datos utilizados por la IA generativa, ya que deben mantener precisión y legalidad. “Es necesario mantener una sensibilidad ética al aplicar la IA generativa, asegurándose de no perder de vista el contexto humano y las implicaciones éticas y culturales de las decisiones automatizadas”, destaca Briseño.

 

El avance de la IA no se puede detener, es una realidad instalada en el mundo actual. Y si no se logra aprovechar y regular al máximo su potencial, incluso los trabajadores más calificados podrían ver sus empleos en riesgo.